La isla de calor urbana constituye uno de los principales desafíos ambientales para las ciudades, ya que el incremento de la temperatura afecta el bienestar de la población, la biodiversidad y el consumo energético. En este contexto, los árboles urbanos representan una estrategia basada en la naturaleza para reducir los efectos de la isla de calor urbana, debido a su capacidad de enfriar el ambiente mediante procesos de transpiración y sombreado. No obstante, la eficacia de este proceso depende tanto de las características fisiológicas y morfológicas de cada especie como de las condiciones ambientales específicas del sitio donde se establecen.
Con el propósito de identificar las especies con mayor potencial para disminuir la isla de calor urbana, se seleccionaron quince especies arbóreas dominantes presentes en parques de la Ciudad de México. La selección consideró variables fisiológicas, como la transpiración y la conductancia estomática, además de atributos estéticos y morfológicos relevantes para el diseño del paisaje urbano.
El desempeño fisiológico de cada especie fue evaluado durante un periodo de cuatro semanas, entre abril y mayo de 2020, correspondientes a la temporada más cálida y seca del año en la Ciudad de México. Estas mediciones permitieron estimar la capacidad de cada especie para contribuir a la mitigación de la isla de calor urbana mediante el enfriamiento del aire circundante.
Para cuantificar este efecto se empleó el modelo de balance energético TUNEE (Thermal UrbaN Environment Energy), el cual permitió estimar el beneficio de enfriamiento de cada especie y determinar el número de individuos necesarios para reducir la temperatura del aire en un espacio determinado. Los resultados mostraron que Liquidambar styraciflua L. registró la mayor tasa de transpiración al mediodía (0,0357 g m⁻² s⁻¹), mientras que Buddleja cordata H.B.K. presentó la menor (0,0089 g m⁻² s⁻¹). Estas diferencias representaron un consumo energético y un potencial de enfriamiento de 87,13 y 21,69 J m⁻² s⁻¹, respectivamente. De manera consistente, la mayor conductancia estomática también se observó en L. styraciflua, mientras que la menor correspondió a B. cordata.
A partir de las tasas de transpiración y de las características estéticas de las especies evaluadas, se desarrolló una propuesta de diseño para un parque urbano de 50 m² conformado por seis especies y un total de 19 individuos. De acuerdo con las simulaciones realizadas mediante el modelo TUNEE, esta configuración podría disminuir la temperatura del aire hasta en 5,3 °C, demostrando el potencial del diseño basado en vegetación para reducir los efectos de la isla de calor urbana.
Estos hallazgos aportan evidencia científica para orientar el (re)diseño de parques urbanos, favoreciendo estrategias de planificación que incrementen la diversidad arbórea y maximicen la mitigación de la isla de calor urbana, contribuyendo así a la adaptación de las ciudades frente al cambio climático y al mejoramiento del confort térmico de la población.
(Re)Diseño de parques urbanos para maximizar la mitigación de la isla de calor urbana
Victor L. Barradas
julio 10, 2026
